La incertidumbre de la próxima temporada

Empezamos a lanzar la nueva temporada. Han pasado escasas semanas desde que jugamos los últimos partidos y nuestros jugadores (la mayoría en edad escolar, en mi caso) se despedían de torneos, entrenadores y compañeros de equipo.
En paralelo, los que tenemos cierta responsabilidad en la estructura y la organización, llevábamos dando vueltas a lo que haríamos los próximos meses. El análisis autocrítico de aquello que se nos ha escapado y la sensación de las cosas bien hechas intercambiaban posicionamiento a la hora de tomar decisiones.
Plantear una nueva temporada no es sólo ver cuántos equipos puedo lanzar y asignarles entrenadores. Es evaluar cómo ha evolucionado cada uno, qué necesitan, sus expectativas y sus capacidades.
Ni todos los equipos tienen la misma capacidad de esfuerzo y superación, ni todos cuentan con el número ideal de jugadores o jugadoras. Hay que conocer qué ha sido un obstáculo para nosotros y poder plantear una forma de superarlo. Todo eso implica tiempo, del que no solemos disponer, y decisiones, no todas siempre correctas.
Una nueva temporada en la que los equipos con “tirón” acumulan jugadores, mientras que los que se van fraguando viven en un hilo hasta el último momento. Los estudios fuera de España, las lesiones arrastradas de la pasada temporada o imprevistos de última hora, hacen complicado estructurar plantillas en el balonmano base hasta casi los primeros días de la competición.
Nosotros siempre hemos dicho que nuestra obligación es dar una oportunidad de jugar a cada niño y niña que se nos acerca para disfrutar del balonmano. Pero los equipos tienen que contar con un número mínimo y máximo de jugadores. Si están muy justos, cualquier lesión o ausencia no programada te genera un problema. Pero si son numerosos (cosa de la que no puedo hablar) es fácil perder la sensación de equipo y grupo compacto…
La nueva temporada empezó mucho antes de que terminara la pasada y no se concluirá hasta el último partido, oficial o no, que se dispute. Mantener a los de siempre, incorporar nuevas caras, acertar con las medidas tomadas para corregir lo que no se hizo correctamente, inventar algo nuevo que nos dinamice, adaptarnos a las nuevas obligaciones de nuestros técnicos o aceptar las sorpresas, forman parte de esta compleja aventura de la preparación de una ilusionante temporada.
Ahora, nuestros chicos y chicas, que disfruten de unos merecidos días de descanso. El resto haremos todo lo que esté en nuestras manos para que la próxima temporada les permita seguir creciendo y disfrutando de su deporte. Paso a paso pero sin pausa…

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