Sentir los colores

Contamos con multitud de jugadores y jugadoras en nuestras selecciones de balonmano que militan o militarán en equipos no españoles. Son profesionales que, como todo trabajador, buscan mejores condiciones laborales (en este caso económicas) y se ven obligados a probar fortuna en equipos alemanes o franceses. Da pena, pero se entiende, son profesionales. Hace poco el presidente del Balonmano ATM hablaba de la marcha del excepcional Luc Abaló diciendo “Hemos facilitado su salida; queremos gente comprometida con el equipo“. También tenemos un caso con Laszlo Nagy con su nacionalización española y salida del Barcelona. Son cosas que ocurren, y con más o menos proximidad de pensamiento, se llegan a entender.

Muy distinto es el caso que estos días he leído sobre un personaje de la selección española (sí, española) de hockey hierba. Sus comentarios en Twitter como “Juego en la selección porque no tengo otra opción. Mi sentimiento es catalán no español. Juego por la gente que viene a verme” o “La mayoría del equipo somos catalanes” le han obligado a cerrar su cuenta en esta red social ante la multitud de críticas y comentarios adversos recibidos. ¡A lo hecho pecho, caballerete!!

No quiero hacer una cruzada de este tema, pero si me gustaría puntualizar algunas cosas a este deportista.

En primer lugar SÍ tienes otra opción: no juegues con la selección española. Otros jugadores en otras disciplinas deportivas han trasladado en algunas ocasiones su “incompatibilidad” para sentir los colores de la selección española. No pasa nada. Cada uno se muestra como es y nadie le va a criticar más por ello. Ya se sabe que hay de todo en la viña del Señor… Pero sí, hay otra opción: no juegues.

En segundo lugar, puede haber otros deportistas con sentimientos parecidos a los tuyos, pero por respeto a sus compañeros, a su entrenador y a toda la delegación que le acompaña, se callan. Nadie se va a meter en su cabeza ni les pide fervor patriótico, pero por lo menos no siembran sentimientos enfrentados entre sus compañeros de filas y el resto de la expedición. Están comprometidos con el equipo y es parte de su dimensión deportiva.

Y por último, aunque todo el equipo fuerais nacidos en Cataluña estáis representando a España. En los equipos de la federación catalana de hockey hierba militan la mayoría de los mejores jugadores que tiene España de hockey hierba y como españoles (independientemente de que seamos de Madrid, de Sevilla, de Valencia, Astorga o de cualquier pueblo de este país) nos sentimos orgullosos de vosotros por que nos representáis a todos (o por lo menos eso es lo que pensamos del resto de los compañeros de tu equipo). Vibramos con vosotros porque jugáis por España y os apoyamos hasta el final en cualquiera de los deportes en los que nos representáis. Porque representáis a España.

Por lo tanto, no metas cizaña donde no existe. Si yo fuera Dani Martín ibas a estar sentado en el banquillo hasta terminar estas olimpiadas viendo jugar a tus compañeros que compiten por España. Si ganamos, gana España y no sería por ti, y si perdemos que sea porque ellos lo han dado todo por “sus colores” y aún así no ha sido posible, majete.

 

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